jueves, 19 de julio de 2012
Pensamientos.-
De pronto llega ese momento en tu vida, ese momento que conoces pero no asumes y piensas y sueñas con lugares nuevos y más atardeceres, pisar nuevas arenas y construir nuevos castillos no de cemento sino de sentimientos, pensamientos, meditaciones y proyectos. Hablo de ese momento que tu pecho se hincha de ideas y luego se desinfla de desilusión cuando te das cuenta que no fue más que un momento glorioso de esos de películas en lo que se piensa y se hace, en los que las ideas son concretadas y el final es feliz y perfecto.
A veces me pregunto ¿a qué le temes? A veces me pregunto ¿por qué tantos tabúes y excusas?, por qué leer el párrafo antes de enviarlo y no solo pensarlo y si hay una falta que importa, sólo exprésate.
Creo saber que dependes, del tiempo, de los infortunios y la compañía, a veces creo que dependes de la cercanía, de las miradas, a veces siento que te adaptas mucho. Te sentirías un poco más liviana si respiraras más profundo y rompieras más reglas, quizás así no habría vacíos o reproches de por qué.
Cuando estudias mucho el guion de la obra todo sale al pie de la letra, pero es aburrido y al final de la actuación no disfrutas los aplausos porque todo ya es predecible, no hay destellos impredecibles, no hay chascarros divertidos y no hay anécdotas, porque todo es pauta pauta pauta, como un desfile.
¿Qué sentido tiene caminar sin tropezar? ¿Qué sentido tiene volar y aterrizar sin chocar?, siento que si disfrutaras tus ideas tanto como disfrutas los árboles de otoño o te ríes con eso tanto como cuando vez a los cachorros correr, la vida sería más liviana, más sensata y un poco más divertida, sin momentos de cuestionamiento.
Y de pronto te das cuenta que te encanta tomar decisiones pero te escondes en temores, barreras y cadenas.
P.A.-
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