domingo, 10 de noviembre de 2013

Chapoteando en el charco.-

He cometido errores, he cometido errores, ¿Cómo borrarlos?, ¿Cómo apagarlos?, aquello es lo difuso, inconcluso en mis palabras incongruentes con historias e ilusiones que revolotean los jardines. Camino sobre los charcos y nado en ellos, me resbalo con el lodo y sigo patinando, inestable, vulnerable. Es como emprender un viaje en un bote sin remos, con truenos y todo queda a la deriva. Sabes a lo que te arriesgas, pero aún sigues el curso. Arenas movedizas sin sogas para escapar, ríos corrientosos sin brazos para nadar. Sonrió en vano, cuestiono en la incongruencia. Me miento a mí misma y enjuicio mis decisiones, que van mal muy mal, chapoteo con la culpa en el charco de la inconciencia. Hay un monte ahí afuera, verde azul, verde anaranjado y aquí estoy en vano, cubierta con lodo de cabeza a pies. Como una loca de atar que sabe que sus sinapsis son difusas, en el viento, pero se engaña sola danzando en una falsa felicidad, inventada, creada. Sigo el día sugestionada, cansada, privada del sentir real porque desconozco, un rayo de luz me permite asomar la cabeza sobre el charco, pero todo es ambiguo, oscuro. No me arriesgo, sigo chapoteando en el charco de la incongruencia, reprochándome.- {P.A}

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